RID (Reuters)
El Gobierno ha anunciado este viernes un nuevo modelo de financiación para la Iglesia Católica. Este permitirá una mayor transparencia en el sistema y supone un paso más en el camino hacia la autofinanciación de ésta institución. Para ello, se adoptarán las medidas pertinentes una vez aprobados los presupuestos generales del 2007.
Las nuevas medidas abarcan desde la supresión de una dotación directa del Estado a la Iglesia, hasta el pago del IVA por parte de la misma, en el caso de compra de bienes, una exigencia, por cierto, de la Unión Europea.
Con este acuerdo se persigue que la financiación sea una decisión expresa de los contribuyentes, aumentando la aportación voluntaria del IRFF desde un 0,52% a un 0,7%. Además, deberá presentar una memoria de los gastos sujetos a este impuesto.
Este acuerdo, según la Vicepresidenta de Gobierno Maria Teresa Fernández de la Vega, "viene a introducir una mayor transparencia en el sistema y además vincula los ingresos de la Iglesia Católica de manera directa y expresa a la voluntad de los contribuyentes".
La vicepresidenta, se ha remitido a los acuerdos sobre asuntos económicos firmados en enero de 1979 con la Santa Sede. Ya desde entonces, el Estado se comprometía a colaborar con la Iglesia Católica para que ésta consiguiera, con el tiempo, un sostenimiento económico propio. Además, preveía que el sistema de asignación tributaria, que no se aplicó hasta 1988, fuera sustituyendo progresivamente a la aportación del Estado, algo que no se ha realizado hasta ahora.
De hecho, y según datos de la Conferencia Episcopal Española, el total de la asignación tributaria de la Iglesia por parte de los contribuyentes en el 2005, ascendió a unos 128,7 millones de euros, mientras que el Estado aportó unos 141,5 millones de euros.
viernes, septiembre 22, 2006
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